Pablo Morillo

La inteligencia militar


Nacido Fuentesecas (Salamanca), el 5 de mayo de 1778, se alistó en la Armada con solo 13 años y fue destinado a Ferrol. Aún adolescente, se distinguió en acciones como el desembarco de Cerdeña o en el sitio de Tolón. Fruto de estos tempraneros servicios, fue ascendido al grado de sargento, graduación con la que participó en la batalla de Trafalgar, el 21 de octubre de 1805, a bordo del buque "San Ildefonso". En la derrota franco española ante Nelson resultó herido y fue hecho prisionero.
Morillo pasa luego al ejército de tierra, donde en julio de 1808 es nombrado subteniente del Regimiento Voluntario de Llerena, con el que participa en la batalla de Bailén. El general Castaños toma nota de su audacia y le da el mando de una guerrilla, con la que acosa a los franceses en Extremadura, al tiempo que asciende a teniente.
Es el propio Castaños quien decide designarlo cómo enviado de la Junta Central para Galicia, junto al teniente coronel García de el Barrio y el canónigo Manuel Acuña y Malvar, con el encargo de levantar a los pueblos en contra de los franceses. Para dar rango a su misión, se le asciende a capitán.
El 21 de marzo de 1809, una semana antes de la Reconquista, llega Morillo a Vigo, donde intenta tomar el mando del asedio, lo cual logra tras diversas vicisitudes. Antes de la rendición de la guarnición mandada por Chalot, es ascendido a coronel, al objeto de vencer las dudas del comandante francés a rendirse a paisanos.
En la posterior batalla de Ponte Sampaio se significaría cómo uno de sus más importantes caudillos, por lo que se le darán honores y recibirá el apelativo de "O León de San Paio".
Posteriormente, se incorpora a diversas fuerzas que libran la guerra contra lo francés en Extremadura, Castilla y País Vasco. En estas acciones, sigue acumulando méritos militares y destacándose cómo estratega.
El ya general Morillo es enviado, tras la derrota de Napoleón, como "pacificador" a América, donde debe contener las revueltas liberales e independentistas. Allí obtiene grandes éxitos militares, por los que, en 1821, fue nombrado Capitán General de Castilla, y posteriormente, de Galicia.
Pablo Morillo muere en Francia el 27 de julio de 1837, después de retirarse a un balneario a recuperarse de las fiebres contraídas durante su estancia en América. Además de diversas condecoraciones, Morillo fue nombrado Conde de Cartagena.


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