Bernardo González del Valle

El héroe de la Gamboa


Bernardo González del Valle pasará a la historia por su sobrenombre, que corresponde al de la aldea orensana donde nació, el 23 de marzo de 1771. Su padre, Ignacio González, ya había seguido la carrera militar, como capitán del Regimiento de Ourense.
El 1791, encontramos ya a "Cachamuíña" como subteniente de las Milicias Provinciales, tras lo que se incorpora al Regimiento con base en Ferrol. Su primer destino de guerra fue contra los ingleses, en el ejército del Bidasoa, en el País Vasco, donde varios actos heroicos le procuraron el ascenso a teniente.
A su regreso a Ferrol, se distingue en la batalla que se libra en esa plaza contra los ingleses en 1800, acción por la que se gana el grado de capitán.
A comienzos de la Guerra de Independencia, participó en la batalla de Rioseco, además de en las de Valmaseda y Espinosa de los Monteros, tras lo que se retira a León con su compañía de granados. Más tarde, toma contacto con el Marqués de la Romana, quien le encarga levantar a los paisanos de Ourense, dándole mando sobre las guerrillas. Con otros granados dispersos que fue incorporando a su compañía, protagonizó importantes acciones en Ourense y en el Deza, antes de llegar al sitio de Vigo, donde se erigió como héroe.
Herido cuando derribaba a hachazos la puerta de la Gamboa, acabó por ser designado gobernador de la plaza de Vigo, tras la expulsión de los franceses, un cargo que desempeñó con gran acierto.
En octubre de 1809, fue designado por el Marqués de la Romana gobernador de la plaza de Tui y de su provincia. Inquieto por naturaleza, no se paró aquí y organizó en este cargo la Legión del Ribeiro, de la que él incluso fue comandante, con el grado de coronel.
Como en tantas ocasiones, el Estado no fue justo con Cachamuíña, que vio como se colmaba de prebendas y honores la otros protagonistas de la Reconquista. Harto de tanta ignominia, pidió la jubilación en 1811 cómo inválido de guerra. Le fue concedido, con una remuneración de 1.800 reales de pensión mensual, en atención a sus muchos méritos. Pero no le pagaron. No fue hasta 17 años más tarde cuando comenzó a recibir algunos pagos, después de interminables instancias de protesta.
En 1829, lo encontramos cobrando diezmos para el Obispado de Lugo, tras lo que se retira a su casa natal, después de ser tan injustamente tratado. Bernardo González del Valle muere el 6 de septiembre de 1848. Los vigueses, con todo, jamás olvidarán a "Cachamuíña".


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